literaturay Literatura y… arte / cine / música

 

 

 

 

Camino al Calvario (Pieter Brueghel el Viejo, 1564), El molino y la cruz (Lech Majewski, 2011), la Pasión según San Mateo (Johann Sebastian Bach, 1727 ó 1729) y poema de félix molina, después de Auden y William Carlos Williams

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No es la sangre

es el pan,

el fruto del molino,

de la fatiga humana,

sobre la más imposible de las lomas.

Revolotean los cuervos,

los niños se embrutecen

con sus juegos de hombres,

las ascuas de la guardia

se enrojecen, el miedo

es gris y torvo, recién

robado a la paz de la tierra.

Lenta, apenas advertida,

la cruz avanza, con su dolor portátil.

Al fondo el campo

de la muerte, las coces,

los ladridos.

Lejos queda el lamento,

la huida hacia el regreso,

la osamenta sin más,

y siempre, pese a todo,

esa hogaza de luz.

 

© félix molina, del texto

 

Nota discreta:
Se recomienda pulsar sobre la imagen del cuadro para ampliarla y advertir –en la medida de lo posible– sus muchos detalles.

 

El_molino_y_la_cruz-341322134-mainExiste una película –de la que toma el título esta entrada– centrada por completo en este misterioso cuadro, donde la cruz (como en el poema de arriba) es un símbolo más, rodeada de la incógnitas del Mundo.

 

 

Este poema, al modo de William Carlos Williams y, sobre todo W. H. Auden, incide en lo disperso que lo trágico está entre el acontecer  de las cosas –¿os suena la temática? Un dolor es algo más entre todo y eso lo supo ver como nadie, aparte de estos dos poetas, un pintor de cerca de Bruselas, allá por el siglo dieciséis de nuestra cuenta.
Es muy recomendable esta audición, que acompaña a la perfección la observación detenida del cuadro:

 

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