Más de 200 artistas, MILcoeditores | Luces de bohemia, Valle-Inclán

Ya nos lo dijo John Keats: lo bello es gozo para siempre. Y ahora, gracias al micromecenazgo de Verkami (https://www.verkami.com/) y por obra y arte de más de doscientos artistas, Valle sigue tan vivo como siempre y el espejo del esperpento fulgura desde su atalaya de poesía y devastación, que no es otra que la luz de la farola o el adoquín de la calle hospitalaria, esa que albergó hasta la parálisis final a Max Estrella o Don Latino.

Hace pocos días me llegó la recompensa (así se llama con certeza en el lenguaje del micromecenas) de la aportación que puedo permitirme para que este libro exista, y hoy celebro la belleza y la elegancia de lo que reivindica, el lustre de la hoja de un cuchillo que aquí hiende no la carne sino el sentido. Y no para matarlo o amortiguarlo, sino para darle vida.

Tras un prólogo inédito en la historia de la publicación en España (que yo sepa) compuesto por no menos de doscientas páginas ilustradas –y bien ilustradas–, se nos vuelve a aparecer el azogue del crepúsculo y la reverberación del alba. La ruina y la gloria (o al revés) en quince cuadros de un realismo punzante y poético que es a la vez más que representable drama.

Yo doy las gracias al millar de coeditores de esta genialidad (no aprecio yo tanto a las joyas como para motejarla así), a los dos centenares de artistas y, por qué no, a los artesanos impresores de Industrias Gráficas Anzos, que nos traen a las manos este tesoro de bibliofilia para volver a imaginar (sí, a darle imagen, y nueva) a Valle-Inclán.

 

Nota luminosa:
El volumen viene vestido con una sobrecubierta que es también póster, y es el que aparece como fondo de las fotografías de la entrada. Además, los creadores te envían una chapa o insignia con el mismo bello y polimórfico dibujo de la cubierta, de Luis Pérez Ortiz (LPO), uno de los interesantes ilustradores del tomo, cuyos muy diversos trabajos recomiendo (http://www.luisperezortiz.com/).

 

Este es el video con el que estos artistas presentaban su trabajo en la operación de crowfunding que hizo posible el libro (imposible no convertirse en un micromecenas, claro):

 

 

MILcoeditores es una empresa (en el mejor sentido) editorial que ha encontrado una mina prodigiosa, sobre todo para lectores y bibliófilos, en el dominio público. Recomiendo su web, donde también aparece una hermosa edición del Romancero gitano:

 

http://visual.gi/milcoeditores/