Comienza el año | Aquí seguimos

Escribir esta entrada –la que aquí sitúo cada año por estas fechas– es un ejercicio de palimpsestismo anual que reconforta tanto como avergüenza, la verdad. Son cinco años ya (y bien pasados) de blog y poco se parece en cada uno de ellos la huella final de diciembre a la nube aquí proyectada en enero. Pero sigo pensando que puede ser una buena antorcha de entrada a este rincón oscuro para quienes quieran iniciarse en él (o descartarlo, definitivamente), a modo de catálogo mínimo de lo que pueda contener.

Me resisto a sacar punta a las secciones fijas, porque cierto espíritu anárquico me ha impuesto que, por el simple hecho de estar más definidas, no se alimenten. Las dos hilazones más ‘regulares’ del blog seguirán siendo el Calendario fm|al (y sus ‘flores’), cuya edición para 2019 ya se colocó por aquí a finales de diciembre, y la publicación de la otra mitad de los contemas  de la tercera serie, la que se nutre de la ‘llaga’, una visión a lo peor más oscura pero no menos contemática que la del resto de ramas de este árbol narrativo y poético (o lo que sea).

Precisamente a raíz (me encantan estos giros arbóreos) de los contemas, Ofelia me regaló esta bella bromita de collage que ahora descansa en la mesilla de noche. Y que me inspira una nueva sección, Escribo, luego leo, donde me volcaré sobre la afición –quizá mejor la obsesión– lectora de muchos de nuestros escritores de cabecera.

Ahora precisamente lo son poetas como Felipe Benítez Reyes Lorenzo Oliván, que también se convertirán en los primeros en asomar por Dos de poesía, sección de nueva creación destinada a albergar durante el instante de una entrada a distintas maneras de entender la expresión poética. Veremos lo que aguanta un balcón así –siempre hospitalario, ya lo adelanto–, sin limitaciones (en lo que se pueda) ni de siglo ni de lengua: William Carlos Williams AudenClaudio Rodríguez José HierroRimbaudVerlaine

Despejo la equis de la revista que figurará en Revistando, sección ya ideada el año pasado pero con ninguna entrada aparecida durante los doce meses pasados (¿lo veis?). Me apetece muchísimo que la primera sea Litoral, revista hermosa como pocas, que mantiene el gusto por hermanar la literatura y el arte que le inculcaron en sus inicios Prados, Altolaguirre e Hinojosa, allá por 1926. Querría también que tuvieran un hueco revistas tristemente desaparecidas, como Hora de poesía , de los Lentini, junto con históricas de la cultura muy activas hoy, como Ajoblanco, o novísimas como Oculta Lit, de cuyas recientes apariciones he sido incluso un mínimo mecenas.

Menudearán también por este blog (y no era frecuente, pues no suelo recurrir al reblogueo) algunas colaboraciones como la que me ofreció juan re crivello, escritor, editor independiente, dinamizador literario y autor de un muy interesante blog de literatura indie, para cuya iniciativa Masticadores y su extensión americana van destinados Poe no ha muerto (un pastiche sobre Edgar Allan) y Tendencias by félix, con reseñas sobre lo que viene y va de la literatura estadounidense.

Aparte de este sendero más trazado (otra cosa es que se recorra…), me interesa sobre todo reflejar este año voces del ahora mismo de la narrativa mundial, empezando, por ejemplo, con Agustín Fernández Mallo, que ha revolucionado por dos veces la narrativa en español, primero con el Proyecto Nocilla y luego, justo el año pasado, con su Trilogía de la guerra. Pasarán por aquí novelistas como Miguel Ángel Hernández (El dolor de los demás) o novelas como la prodigiosa reinterpretación de Olivier Messiaen que nos brinda Mario Cuenca Sandoval en El don de la fiebreNo habrá título alguno de sección para estas entradas, ninguna fijeza, pero acaso precisamente por eso –y conociéndome– ello es un buen seguro para su frecuencia.

 

 

 

 

 

 

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