Literatura y… arte / música

 

 

 

 

Rembrandt (1606-1669), Judas devolviendo las treinta monedas de oro (1629), J. S. Bach (1685-1750), Erbarme dich, de la Pasión según San Mateo (1727 ó 1729), y félix molina, sobre un cuento de Borges y un poema de James Wright

I

La espada

 

La tropa, cansada

de su vida de rancho y agonía,

agazapada siempre en las limes

del imperio, en las zahurdas

de palacio, atravesó

la umbría de las calles,

se arracimó, rastrera,

entre las sombras, habitando

a ese hombre cuyo beso

se produce en lo ocre,

allá, entre los olivos.

II

El sacrificio

 

En esta noche apenas

voy a ser nada; voy a ser

menos que nada. Abrevaré

en la soledad de este huerto,

en la incipiente mortalidad

de un dios. Y rozaré,

traidor, huido de mí,

treinta veces imperfecto,

la ausencia total,

la soga,

el cero.

III

El dios hecho hombre

 

Para cuando se apague la luz,

el dios quiere el disfraz,

la túnica del hombre:

cena con ellos,

bebe

su propia sangre

y luego, tras un breve paseo,

espera entre las ramas

su propia aparición,

la entrega,

el beso.

El tríptico que antecede pertenece al poemario Versículos, aún por completar, y debe tanto al célebre cuento, bajo la forma de seudoensayo, de Borges (con sus tres interpretaciones de la figura de Judas: como un vengador político, que emergiera de la soldadesca para rebelarse y romper la alianza con Roma; el asceta humilde y sacrificado; o el propio Dios vuelto hombre en la sombra de su traidor) como al poeta norteamericano James Wright (1927-1980), admirador de Trakl y de René Char, que en su poema Saint Judas se ceba en la ambigüedad del personaje.

 

El cuadro de Rembrandt es Judas devolviendo las treinta monedas de oro y dos de sus bosquejos o versiones anteriores. El fragmento de J. S. Bach, que reproduce la desazón interior de otro famoso arrepentido del momento, Pedro, mejor escucharlo sin más, llevado por el llanto de la cuerda.

 

© félix molina, de “Tres versiones, en verso, de Judas”