Una reseña | Un blog favorito

Por su sinceridad rigurosa y su interesante lectura del engranaje troquelador de ‘Poe no ha muerto’, os traigo esta reseña de José María Cesta. Y con ella un blog favorito: Escritos de un ex-abstemio .

No sé si estoy en una de esas temporadas en las que me cuesta encontrar palabras para decir lo que quiero o simplemente es que me está costando escribir ésta entrada. Creo que hay un poco de cada y, la verdad, no lo entiendo, pues tengo bastante claro lo que voy a redactar. Lo primero que he de hacer es ser justo y agradecido, y darle las gracias al autor de este libro. Principalmente, porque me lo hizo llegar, como siempre, sin ningún propósito y sabiendo que cuando escribiera sobre él sería sincero y no le regalaría mis palabras (¿de verdad alguien considera que gana algo haciendo ese tipo de cosas?). Dicho esto, involucrémonos en el tema que hoy nos ha traído aquí.

Poe no ha muerto no es una frase que se repitan a menudo sus lectores (aunque puede que sí), es la idea con la que se inicia ésta novela. En ella, el archiconocido autor no descansa bajo tierra, sino que, a través de un extraño acuerdo, fingió su muerte. Ahora, soñando ser más libre de lo que es, vive en un oscuro sótano en el que sigue escribiendo sus historias para un único lector. Ese, por supuesto, no es otro que el hombre que se dice su mayor fan y que lo ayudó a escapar de la vida. Pero puede que las cosas no sean como ellos se han imaginado y la oscura mente de nuestro Poe tenga planes que no tienen cabida en el lugar que lo mantiene oculto.

La primera obra publicada (creo) de Félix Molina se adentra en un terreno peliagudo, porque traer una obra sobre un autor tan conocido, en la que no sólo narras alguna peripecia, sino que incluyes supuestos textos del nombrado escritor, me parece arriesgar mucho. Sin embargo, el autor consigue salvar el peligro y ofrece una narración interesante, en la que, casi por fascículos, un poco a la antigua usanza, se nos va introduciendo en un mundo que cuanto más conocemos, más nos intriga. El relato, por cierto, está plagado de textos de éste casi resucitado Poe. Algunos más cercanos al autor, otros menos logrados, pero que en su conjunto recuerdan a esa oscura esencia que siempre nos atrajo de él. Y esto, personalmente, es lo que más me ha gustado del libro. Porque intentar imitar a Edgar Allan Poe es entre complicadísimo e imposible, pero homenajearlo, acercar ese cariño por él al público es otra cosa. Y aquí la novela de Félix Molina ha funcionado a la perfección; llevándome de regreso a esos relatos que leí años atrás, haciendo que mi cuerpo me pidiera volver a Poe. Y no puedo dejar de pensar que esa es la misión de un libro como este, hacer que queramos recuperar al auténtico Poe, a leerlo y disfrutar de sus textos. [Sigue disfrutando de esta reseña en ‘Escritos de un ex-abstemio’]

Poe no ha muerto (Félix Molina, 2021) Reseña — Escritos de un ex-abstemio